En el Rancho Izaguirre, ubicado en el municipio de Teuchitlán, Jalisco, se ha descubierto un predio de 10 mil metros cuadrados que era utilizado como centro de adiestramiento y exterminio por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Actualmente, el lugar está custodiado por elementos de la Guardia Nacional y se ha acordonado un perímetro de al menos 100 metros a la redonda. Aunque a simple vista solo se puede observar un cancel en color negro con letras blancas que indican ‘Izaguirre Rancho’, testimonios de sobrevivientes apuntan a asesinatos, tortura y desapariciones cometidos en ese espacio desde 2018.

Organizaciones defensoras de derechos humanos han denunciado la falta de investigaciones y respuestas por parte de las autoridades, señalando que estas se limitan a trasladar la responsabilidad entre sí. Virginia Ponce, del colectivo Madres Buscadoras de Jalisco, describe el lugar como el peor en el que ha estado en sus tres años de búsqueda de su hijo desaparecido. La Guardia Nacional acompañó a las madres en su visita al lugar en diciembre y enero pasados.

El presidente municipal de Teuchitlán, José Asunción Murguía Santiago, ha afirmado que no tenía conocimiento sobre la existencia del centro de reclutamiento y exterminio en su municipio y solicita que se inicie la investigación ‘desde arriba’. Por su parte, el fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, ha emitido declaraciones sobre la importancia de investigar a fondo este caso.

El Rancho Izaguirre representa un lugar de dolor y sufrimiento para muchas familias de personas desaparecidas en Jalisco, quienes exigen justicia y respuestas a las autoridades competentes. La presencia de la Guardia Nacional en el lugar es un indicio de la gravedad de lo que allí ocurrió y la necesidad de esclarecer los hechos para garantizar la paz y seguridad en la región.