inisterio Público presentó pruebas que señalaban a Liliana N como la responsable de los hechos, incluyendo videos de cámaras de seguridad que captaron el momento en que el perro fue arrastrado por la camioneta. También se presentaron testimonios de vecinos que presenciaron la escena y afirmaron que la imputada no detuvo la marcha de su vehículo a pesar de los gritos y señales de ayuda que le brindaban para que detuviera la agresión.
La jueza de control determinó que existían elementos suficientes para considerar que la imputada representaba un riesgo para la investigación y por tanto dictó la medida cautelar de prisión preventiva justificada. La defensa de Liliana N anunció que apelará la decisión ante un tribunal colegiado, argumentando que la imputada no representa un peligro para la sociedad y que su situación de salud mental debe ser considerada en la determinación de la medida cautelar.
El caso de Rocky ha causado indignación en la comunidad de Saltillo y en todo México, generando movilizaciones para exigir justicia por el maltrato animal. La pena por maltrato animal en México puede llegar hasta los cuatro años de prisión, por lo que se espera que el caso de Liliana N sea juzgado con todo el peso de la ley.
