con el fin de que los votantes puedan conocer la trayectoria y especialización de cada candidato.
En cuanto a la nueva división distrital, la iniciativa propone que esta esté a cargo del Instituto Nacional Electoral, con la finalidad de garantizar una distribución equitativa de los cargos en todo el territorio nacional. Además, se establece que la elección de jueces y magistrados se realizará de forma concurrente con la consulta de revocación de mandato presidencial, lo que permitirá una mayor participación ciudadana y una mayor legitimidad en los procesos electorales.
En resumen, la propuesta de reforma busca fortalecer el proceso de elección de jueces y magistrados, garantizando la transparencia, imparcialidad y profesionalismo en la selección de los mismos. Esta iniciativa representa un paso importante hacia la consolidación del sistema de justicia en México, y es un reflejo del compromiso del gobierno de Claudia Sheinbaum por fortalecer las instituciones democráticas del país.
