vez en mucho tiempo, Estados Unidos reconoce la importancia de abordar el consumo de drogas como un problema de salud pública y no solo como un tema de seguridad nacional. Esto, dijo, es un gran avance en la lucha contra el problema de las drogas en nuestra región.
En cuanto a la cooperación bilateral en materia de combate al crimen organizado, Alcalde señaló que la estrategia también destaca la importancia de fortalecer las capacidades institucionales de los países involucrados, así como la necesidad de trabajar juntos en la reducción de la violencia y el tráfico de armas.
En resumen, la presidenta Sheinbaum y su equipo destacaron la importancia de la nueva Estrategia Nacional para el Control de Drogas de Estados Unidos y señalaron que esta representa un paso positivo en la cooperación bilateral para abordar de manera integral el problema de las drogas y el crimen organizado en la región.
