Otros temas importantes discutidos en el cónclave fueron la lucha contra la desigualdad, la defensa del medio ambiente y el fortalecimiento de las instituciones democráticas en América Latina. Los líderes progresistas presentes acordaron continuar trabajando juntos para promover políticas que favorezcan a los sectores más vulnerables de la sociedad y combatir la corrupción.

En cuanto a la crisis en Venezuela, el consenso fue en la necesidad de buscar una salida pacífica y democrática, respetando la voluntad del pueblo venezolano. Se destacó la importancia de que la comunidad internacional apoye y respete los procesos democráticos en el país, sin imponer soluciones desde fuera.

En resumen, el cónclave de fuerzas progresistas en Barcelona reafirmó su compromiso con la defensa de los derechos humanos, la democracia y la justicia social en América Latina, enfatizando la importancia de la colaboración y el diálogo entre los diferentes actores políticos para abordar los desafíos actuales en la región.