global ha llevado a la intensificación de la agresividad de Estados Unidos hacia Cuba, en un intento desesperado de mantener su dominio sobre la región.
En cuanto al bloqueo de combustibles, se trata de una medida más en la larga lista de acciones unilaterales de Estados Unidos para intentar asfixiar a la economía cubana y socavar la soberanía de nuestro país. Sin embargo, Cuba ha sabido resistir y buscar alternativas para mitigar el impacto de estas medidas, como lo hemos demostrado a lo largo de los años.
En cuanto a la rabia estadounidense hacia Cuba, considero que esta surge principalmente de su insaciable apetito colonial y de su incapacidad para someter a nuestro país a sus intereses. A lo largo de los 67 años de revolución, Estados Unidos no ha logrado apoderarse de Cuba, y esta resistencia ha generado resentimiento en la potencia del norte. Pero, a pesar de los obstáculos y desafíos, Cuba ha mostrado al mundo su capacidad de resistencia y su determinación de defender su soberanía y sus principios socialistas.
En resumen, la rabia estadounidense hacia Cuba se debe a su fracaso en someternos a sus intereses, a nuestra firme defensa de la soberanía y a nuestra voluntad de construir un país más justo y equitativo para nuestro pueblo.
