Por su parte, la comunidad internacional ha expresado su preocupación por la situación en Irán y las tensiones en la región. Estados Unidos ha reiterado su apoyo a Israel y ha condenado las acciones de Irán, mientras que Rusia y China han llamado a la calma y al diálogo para resolver la crisis.

El cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa aproximadamente el 20 del petróleo mundial, ha generado temores de un aumento en los precios del crudo y de posibles conflictos en la región. La situación sigue siendo volátil y las acciones futuras de Irán son inciertas, aunque el nuevo líder supremo parece dispuesto a mantener la postura de confrontación con Estados Unidos y sus aliados.

La comunidad internacional continuará observando de cerca la situación en Irán y buscará formas de mediar para evitar una escalada mayor de violencia en la región.