parición de su hijo, no brindando ningún tipo de apoyo ni seguimiento a su caso. A pesar de las denuncias y señalamientos hechos por los colectivos de madres buscadoras y familiares de personas desaparecidas, la situación en Jalisco se mantiene sin avances significativos en la búsqueda y localización de las miles de personas desaparecidas en el estado. La falta de respuesta por parte de las autoridades locales y federales ante este grave problema ha generado un clima de impunidad y desesperanza entre las familias afectadas, quienes exigen justicia y medidas concretas para enfrentar la problemática de las desapariciones forzadas en la entidad. Por su parte, Teresa Corona continúa su incansable búsqueda por encontrar a su hijo Héctor Adrián, sin descanso y con la esperanza de que algún día pueda obtener respuestas sobre su paradero. La lucha de las familias de personas desaparecidas en Jalisco es una muestra de la grave crisis de derechos humanos que atraviesa el estado, y que requiere de acciones contundentes y eficaces por parte de las autoridades para garantizar justicia y verdad para las víctimas y sus familiares.
