las oficinas el día de hoy, pero Arriaga se negó a abandonar el lugar sin recibir la notificación correspondiente.
Finalmente, tras varios días de incertidumbre, Marx Arriaga decidió desalojar las oficinas de la SEP luego de recibir el documento de destitución. Aunque aseguró que regresará a dar clases y rechazó trabajar en el gobierno, destacó que esta situación fue una victoria para los trabajadores y que solo a él lo despidieron. Por último, se retiró del lugar entre muestras de apoyo de sus compañeros y con un cuadro de Karl Marx en mano.
