al alza debido a la incertidumbre que persiste en el entorno económico global y doméstico. En cuanto al crecimiento económico, Banxico mantuvo sin cambios sus perspectivas para el Producto Interno Bruto (PIB) de México, proyectando una contracción entre 8.5 y 9.3 por ciento para este año. Sin embargo, señaló que existen riesgos a la baja para el crecimiento económico, derivados principalmente de factores externos como la evolución de la pandemia de COVID19, la incertidumbre en torno a las políticas comerciales internacionales y la volatilidad financiera global.

En resumen, Banxico decidió pausar el ciclo de recortes a la tasa de interés y revisar el impacto de los cambios fiscales y el panorama inflacionario. Aunque se espera que se puedan realizar ajustes adicionales a la tasa en el futuro, todo dependerá de la evolución de los determinantes de la inflación y las condiciones económicas tanto a nivel nacional como internacional. La autoridad monetaria reafirmó su compromiso con mantener una inflación baja y estable, pero reconoció que existen riesgos a la baja para el crecimiento económico de México.