El sábado 9 de noviembre, un sangriento ataque sacudió la capital de Querétaro. Al menos cuatro hombres, tres de ellos armados, llegaron al bar Los Cantaritos y sembraron el terror. En menos de un minuto, descendieron de una camioneta y comenzaron a disparar a quemarropa a los clientes del establecimiento, dejando un saldo inicial de 10 muertos y 13 heridos.

Videos que circulan en redes sociales muestran la brutalidad con la que se llevó a cabo el ataque. Uno de los atacantes incluso se regresa para asegurarse de que las víctimas estén muertas, mientras algunos intentaban ponerse a salvo en el suelo.

Las autoridades de Querétaro informaron que ya se tienen detenidas a cuatro personas relacionadas con el ataque, entre ellas, una mujer. También se aseguraron tres vehículos, incluyendo la camioneta utilizada por los agresores.

A pesar de las primeras versiones que indicaban que el ataque estaba dirigido hacia el dueño de un nuevo establecimiento en la zona, llamado Mr. Barbas, aún no se ha atribuido la violencia a ningún cártel o grupo del crimen organizado en Querétaro.

Se ha especulado que el dueño del establecimiento afectado es originario de Guanajuato y se había refugiado en Querétaro debido a los constantes atentados que había sufrido en Celaya. Con la intención de abrir su propio centro nocturno, se vio envuelto en esta tragedia.

Las autoridades locales han desplegado un operativo para garantizar un ambiente seguro en los bares de la ciudad, bajo el Plan Orden. Se espera que en las próximas horas se brinde más información sobre los motivos detrás de esta masacre que ha conmocionado a la sociedad queretana.