El papa Francisco continúa hospitalizado en el hospital Gemelli en estado crítico, según el último parte médico difundido por el Vaticano. Aunque no ha tenido nuevas crisis respiratorias, algunos análisis de sangre muestran una leve insuficiencia renal inicial, actualmente bajo control. El pontífice ha tenido que seguir recibiendo oxígeno a través de cánulas nasales debido a dificultades para respirar, lo que le ha causado más dolor en los últimos días.

El sábado pasado, el papa sufrió una crisis respiratoria asmática prolongada que requirió la aplicación de oxígeno a flujos elevados. Además, presenta trombocitopenia debido a una anemia que ha requerido transfusiones de sangre. A pesar de esto, el cardenal Gianfranco Ravasi ha asegurado que el papa Francisco podría renunciar en caso de dificultades graves para cumplir con su servicio, aunque su deseo es cumplir al menos el Jubileo.

En un mensaje difundido por el Vaticano, el papa Francisco agradeció a los médicos y al personal sanitario del hospital Gemelli por la atención que le brindan y por su dedicación con los pacientes enfermos. El pontífice ha expresado que sigue con confianza los tratamientos necesarios y que el descanso forma parte de la terapia. El mensaje fue difundido sin que se celebrara el ángelus para que el papa pudiera descansar.

En ausencia del papa, el proprefecto del dicasterio para la Evangelización, Rino Fisichella, lo sustituyó en la misa de este domingo en ocasión del Jubileo de los Diáconos. La situación de salud del papa Francisco sigue siendo motivo de preocupación y se espera por nuevos partes médicos para conocer su evolución.