me bajé, se veía que estaba enojado, entonces optó por esta vía. De qué me puedo lamentar, yo sé que hago mi trabajo lo mejor posible, recuerda Abraham con molestia. Desde ese incidente, Abraham ha vivido constantes amenazas y hostigamientos por parte de la administración de Layda Sansores, pero asegura que no va a dejar de ejercer su labor periodística. Nosotros los periodistas tenemos que seguir informando a la ciudadanía, a pesar de los obstáculos y las amenazas. Es nuestra responsabilidad, afirma con determinación. En Campeche, la libertad de prensa está limitada y los periodistas viven con miedo de represalias por parte del gobierno estatal. La gobernadora Sansores ha dejado en claro su postura de intolerancia hacia cualquier tipo de crítica y cuestionamiento hacia su gestión, lo que ha llevado a la desaparición de medios de comunicación independientes en la entidad. Los periodistas como Abraham Martínez continúan luchando por mantener informada a la población, a pesar de las dificultades y los peligros a los que se enfrentan en su día a día.
