2 en 2016 a 4.1 en 2025. Se observó un aumento en el consumo de cannabis, alucinógenos y estimulantes anfetamínicos en adultos, mientras que en adolescentes hubo una disminución en el consumo de drogas ilegales. El consumo de opioides también aumentó, pero sigue siendo bajo en comparación con otras sustancias. Es importante seguir monitoreando estos patrones de consumo para diseñar políticas públicas efectivas en materia de salud mental y adicciones.
