agua potable, energía eléctrica y educación. Además, se planteó la necesidad de impulsar proyectos productivos para generar ingresos en la comunidad y combatir la pobreza.
La presidenta se comprometió a seguir trabajando en conjunto con las autoridades estatales y municipales para abordar estas necesidades, destacando la importancia de la coordinación y el diálogo con la sociedad civil para lograr mejoras concretas en la región.
En medio de un escenario de violencia y marginación, la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a esta región marcada por la presencia del crimen organizado y la vulnerabilidad de las comunidades indígenas representa un paso importante hacia la justicia social y el fortalecimiento del Estado de Derecho en México.
