El pasado jueves 25 de febrero, en la zona rural de Apatzingán, Michoacán, dos agentes federales fueron víctimas de un cruel acto de violencia perpetrado por un grupo criminal. Sergio Esquivel Zavala, comandante de la FGR, y Omar Maldonado Susunaga, policía investigador, fueron privados de su libertad, torturados y posteriormente asesinados.

Según los informes, los agentes recién habían sido asignados a la sede de la Fiscalía General de la República en Apatzingán. Fueron citados en la localidad de Las Colonias, donde fueron interceptados por un grupo armado al servicio de la alianza criminal conformada por Los Viagras y el Cártel Jalisco Nueva Generación.

Tras ser secuestrados, los agentes federales fueron encontrados en un predio en Zirapetiro con signos de tortura y heridas de bala. Se presume que los responsables de este atroz crimen son liderados por César Arellano Sepúlveda, conocido como ‘El Botox’, quien previamente había ordenado bloquear carreteras y atacar a las fuerzas de seguridad.

Las autoridades han logrado intervenir las comunicaciones del grupo criminal, en las que se escucha a Arellano dando órdenes a sus secuaces. La violencia en Michoacán ha aumentado en los últimos meses debido a los enfrentamientos entre diferentes cárteles y las fuerzas de seguridad.

Este trágico suceso pone de manifiesto la grave situación de inseguridad que enfrenta el estado de Michoacán, donde los agentes encargados de velar por la seguridad y justicia de la población son blancos de ataques brutales por parte de grupos criminales. Las autoridades continúan investigando este caso para llevar a los responsables ante la justicia y garantizar la seguridad en la región.