La presidenta Claudia Sheinbaum ha anunciado que se llevará a cabo una revisión minuciosa de todos los contratos otorgados a la iniciativa privada durante las rondas petroleras derivadas de la reforma energética de 2013. Según Sheinbaum, actualmente la producción petrolera de particulares representa únicamente el 6 del total nacional, lo que ha generado preocupaciones sobre la efectividad y el beneficio real de estos contratos.

Durante la presentación del Plan de Trabajo de Pemex, se explicó que muchos de los contratos concedidos a empresas petroleras privadas tenían como objetivo principal especular en la Bolsa de Valores en lugar de extraer petróleo, como se argumentó al momento de aprobar la reforma energética. Por lo tanto, se busca determinar si estas empresas están dispuestas a invertir en la extracción de petróleo o si es preferible que devuelvan las áreas asignadas al dominio nacional.

La Secretaria de Energía, Luz Elena González, afirmó que en el actual proyecto sexenal en materia de hidrocarburos no se entregarán más áreas petroleras al sector privado. Los bloques asignados en las rondas petroleras seguirán las reglas acordadas en los contratos, pero se realizará una revisión en colaboración con las empresas para garantizar un mayor beneficio para el país.

Pemex tendrá prioridad en la determinación de los campos petroleros a explorar y explotar, pudiendo establecer proyectos mixtos con la iniciativa privada para compartir riesgos y ganancias. Respecto a las directrices que regirán el plan de trabajo de Pemex, se ha mencionado la implementación de un régimen fiscal diferente para la empresa con el fin de asegurar su viabilidad y productividad.

Uno de los aspectos más preocupantes heredados de la reforma energética de 2013 es la enorme deuda en la que se ha sumido Pemex, convirtiéndola en la empresa petrolera más endeudada a nivel mundial. Para hacer frente a esta situación, se están evaluando mecanismos con la Secretaría de Hacienda para afrontar los pasivos de la empresa, incluyendo el financiamiento de la deuda financiera y de proveedores generada en administraciones anteriores.

En resumen, la revisión de los contratos petroleros con la iniciativa privada y la reestructuración fiscal de Pemex forman parte de los esfuerzos del gobierno actual para garantizar un manejo más eficiente y beneficioso de los recursos energéticos del país.