La imposición de aranceles generales del 25 por ciento a las importaciones de acero y aluminio anunciadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado preocupación en México. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señaló que esta medida carece de sentido común y representa un riesgo para la relación comercial entre ambos países.

Ebrard destacó que México importa más acero y aluminio de Estados Unidos de lo que exporta, lo cual convierte la imposición de aranceles en una mala idea. La presidenta Claudia Sheinbaum ha instruido realizar consultas con la administración de Trump para presentarles esta información y buscar una solución.

El funcionario anunció que la próxima semana buscará comunicarse con autoridades estadounidenses, como el secretario de Comercio y el titular de la Representación Comercial de los Estados Unidos, para abordar este tema y defender los intereses de México en el mercado de acero y aluminio.

La orden ejecutiva firmada por Trump aplica hasta el 12 de marzo, por lo que se espera que en los próximos días se intensifiquen las negociaciones entre ambos países. La Canacero ha instado al gobierno mexicano a aplicar medidas recíprocas para proteger a la industria del acero, la cual podría verse afectada por estos aranceles.

Por otro lado, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial ha expresado la disposición del sector privado de agotar el diálogo antes de tomar represalias. Existe una buena comunicación y negociación en curso, por lo que se espera que se encuentre una solución satisfactoria para ambas partes.

En resumen, la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos ha generado incertidumbre en el sector del acero y aluminio en México. Las autoridades mexicanas están trabajando para defender los intereses del país y buscar una solución que beneficie a ambas naciones en el ámbito comercial.