Bajo el nuevo gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ratificó la Línea de Crédito Flexible (LCF) otorgada a México por un monto de 35 mil millones de dólares, en medio de un entorno externo de incertidumbre y riesgos. La Comisión de Cambios argumentó que la volatilidad en los mercados financieros relacionados con las economías emergentes justificaba mantener este apoyo vigente. Se decidió mantener el acceso por un monto equivalente a 26 mil 7381 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), aproximadamente 35 mil millones de dólares, como parte del escudo financiero frente a posibles shocks externos.

Esta medida refuerza la posición de México frente a escenarios de volatilidad internacional, según el comunicado de la Comisión de Cambios. La estrategia gradual y ordenada de salida de la LCF, anunciada en 2017, continuará adaptándose al entorno de riesgos en curso. Las autoridades reafirmaron su compromiso con políticas macroeconómicas prudentes que contribuyan a la estabilidad financiera y al crecimiento económico sostenible e inclusivo.

El Directorio Ejecutivo del FMI concluyó la consulta del Artículo IV de 2024 y aprobó la revisión de medio término de México en el marco de la LCF, con un monto de acceso de alrededor de 35 mil millones de dólares. Se reconoció el compromiso del gobierno con la disciplina fiscal, pero se señaló la necesidad de una consolidación fiscal en 2025 respaldada por medidas bien identificadas para preservar la sostenibilidad presupuestaria.

El FMI también destacó que la restricción monetaria debe reducirse gradualmente y que se requiere un amplio conjunto de reformas para garantizar un crecimiento sostenible e inclusivo en el país. La decisión del FMI es un respaldo a las políticas económicas de México y reafirma la importancia de mantener la estabilidad y el crecimiento en medio de un entorno global incierto.