a detalles específicos sobre su situación. Valeria, al igual que muchos otros migrantes mexicanos que buscan asilo en Estados Unidos, se siente desilusionada y abandonada ante la cancelación de las citas de asilo. Trump no quiere mexicanos allá, afirma con un tono de resignación y tristeza en su voz. La incertidumbre y el miedo se apoderan de los migrantes que se encuentran atrapados en la frontera, sin poder regresar a sus lugares de origen por temor a represalias y sin poder avanzar hacia Estados Unidos por la falta de un sistema de citas para solicitar asilo. Mientras tanto, las organizaciones de la sociedad civil en Tijuana continúan brindando apoyo a los migrantes, ofreciéndoles albergue, comida y asesoría legal en un intento por ayudarles a encontrar una solución a su situación precaria. La espera en la garita de El Chaparral se vuelve más angustiante con cada día que pasa, y la incertidumbre sobre el futuro de Juan, Valeria y tantos otros migrantes en situación de vulnerabilidad sigue en aumento. La cancelación del sistema de citas de asilo ha dejado en la indefensión a un gran número de personas que buscan protección y una vida mejor, sumiendo a la frontera en una crisis humanitaria que parece no tener una pronta solución. Los ojos cansados y llenos de temor de Juan, Valeria y tantos otros migrantes reflejan la angustia de una realidad inhumana y desesperanzadora. Mientras tanto, la espera continúa en El Chaparral, bajo el frío intenso de la mañana tijuanense y la incertidumbre de un futuro incierto.