El número de personas indocumentadas cruzando la frontera de México a Estados Unidos se encuentra en su nivel más bajo desde el 2020, en gran parte debido a las medidas impuestas por el presidente saliente Joe Biden. A pesar de las advertencias de Trump y sus aliados sobre una supuesta invasión de migrantes, los datos oficiales indican que la intrusión está en pausa gracias a los esfuerzos de ambos gobiernos por controlar el flujo.
Sin embargo, una consecuencia de estas medidas es el aumento en el número de extranjeros varados en México en espera de ingresar a Estados Unidos, alcanzando niveles sin precedentes. Aunque las cifras de deportaciones aumentaron durante el gobierno de Biden, el número de migrantes interceptados en la frontera ha disminuido desde un pico en el 2022 y 2023.
Los países de origen de los migrantes también han variado. Mientras que antes un 90 provenía de México y Centroamérica, en el 2023 ese porcentaje había bajado al 55. En el 2024, el número de indocumentados intentando cruzar desde México comenzó a disminuir, con menos de 50 mil intercepciones por mes hacia finales de año.
El gobierno de Biden logró canalizar a los solicitantes de asilo por vías oficiales más seguras, reduciendo así la migración clandestina. A pesar de las medidas adoptadas, se espera que la llegada de Donald Trump a la presidencia traiga cambios en la política migratoria y en el flujo de migrantes en la frontera entre México y Estados Unidos.
