tratación contratar un servicio de monitoreo integral de los cuerpos de agua superficiales y subterráneos, de los tramos 1 a 7 del proyecto del Tren Maya, el cual consiste en la realización de muestreos, pruebas de laboratorio, análisis y generación de reportes trimestrales y uno final, para identificar, prevenir y mitigar posibles afectaciones a los recursos hídricos en la zona de influencia de la obra ferroviaria, con base en las legislaciones ambientales vigentes, se lee en el documento. Los resultados de este monitoreo, que será financiado por la Sedena, deberán presentarse a la empresa Tren Maya, S.A. de C.V., en un plazo no mayor a 30 días hábiles después de recibir las muestras, con el fin de que se puedan tomar las medidas necesarias en caso de detectarse alguna afectación a los cuerpos de agua en la zona de influencia de la obra. La contratación de este servicio se da en el marco de la construcción de la obra ferroviaria del Tren Maya, la cual se prevé que esté concluida para el año 2023 y que conectará los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Se espera que esta megaobra de infraestructura tenga una longitud de 1,500 kilómetros y atraviese un gran número de cuerpos de agua que son vitales para la biodiversidad y la sustentabilidad de la región. Ante esta situación, Tren Maya, S.A. de C.V., busca garantizar que el desarrollo de la obra no afecte negativamente los recursos hídricos de la zona, y para ello ha contratado al Instituto Mexicano de Tecnología del Agua para realizar un monitoreo integral de los cuerpos de agua que atraviesa la obra ferroviaria.