El precio de la tortilla en México ha experimentado un incremento del 49.1 por ciento en apenas cuatro años, según datos oficiales. Este alimento, que es parte fundamental de la dieta de la mayoría de los mexicanos, ha pasado de costar 15.54 pesos por kilogramo en diciembre de 2020 a alrededor de 23.17 pesos en la actualidad. La Universidad Nacional Autónoma de México estima que más del 90 por ciento de las familias mexicanas consumen tortilla como complemento alimenticio, con un promedio de 75 kilos por persona al año.
El aumento en el precio de la tortilla se atribuye principalmente al encarecimiento de los insumos, como el maíz, la electricidad y el gas, así como a factores como la competencia desleal, alzas en los costos de transporte y maquinaria, la sequía en la producción nacional de maíz y la disputa comercial con Estados Unidos por el maíz transgénico. En México, existen alrededor de 130 mil tortillerías, pero el control de la industria harinera de maíz por un reducido grupo de empresas, como Maseca y Minsa, tiene un gran impacto en el precio que pagan los consumidores.
En 2022, el gobierno federal, bajo la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, señaló directamente a Maseca subsidiaria de Gruma por ser responsable del aumento en el precio de la tortilla. Ante esta situación, el gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum ha encomendado a las autoridades correspondientes diseñar una estrategia para estabilizar y reducir el precio de la tortilla durante el resto del sexenio. Se busca garantizar que este alimento básico siga siendo accesible para la mayoría de la población mexicana.
