co llevaron a cabo consultas públicas con la industria y otros sectores afectados por la medida, lo que va en contra de los principios de transparencia y participación del TMEC. La resolución del panel ha generado diversas reacciones en México, con algunos sectores apoyando la decisión y otros criticando la postura del Gobierno. La presidenta Sheinbaum ha reiterado su compromiso con la protección del medio ambiente y la biodiversidad del país, afirmando que la legislación que se aprobará en febrero reafirmará la prohibición del maíz transgénico. Por su parte, las autoridades estadounidenses y canadienses han celebrado la decisión del panel y han instado a México a cumplir con los compromisos establecidos en el TMEC. La disputa sobre el uso de maíz transgénico en México seguirá generando controversia en los próximos meses, mientras se espera la legislación que modifique las medidas implementadas por el Gobierno.