12 anual en promedio. Sin embargo, el mandatario consideró necesario asegurar que los aumentos se mantuvieran por encima de la inflación para garantizar una mejora continua en el poder adquisitivo de los trabajadores.
La segunda parte de la reforma establece que el salario mínimo de ciertos sectores, como maestros, policías, médicos y enfermeras, no puede ser menor al promedio de lo que perciben los trabajadores inscritos al Seguro Social. Esto busca garantizar un nivel mínimo de ingresos para estos sectores, que desempeñan roles esenciales en la sociedad.
La decisión de congelar esta reforma ha generado críticas y preocupación en diversos sectores. Algunos argumentan que es una medida necesaria para garantizar la estabilidad económica y evitar presiones inflacionarias, mientras que otros la consideran un retroceso en los avances logrados en materia de justicia laboral.
Por el momento, queda en espera la resolución de la Cámara de Diputados para que esta reforma constitucional pueda entrar en vigor. Mientras tanto, los trabajadores y sectores involucrados permanecen atentos a las decisiones que se tomen en torno a este importante tema.
