La presidenta Claudia Sheinbaum descartó rotundamente la posibilidad de que con la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump en enero próximo se vaya a registrar alguna ‘invasión’ o se realicen operativos de fuerzas de Estados Unidos en México, tal como han sugerido algunas fuentes cercanas al republicano. En una conversación con Trump, la mandataria dejó claro que no se contempla dicho escenario y que las investigaciones sobre organizaciones delictivas en México son competencia de las fiscalías y fuerzas de seguridad mexicanas.

En cuanto a la eventual deportación masiva de migrantes indocumentados a México, mencionada por Trump, Sheinbaum afirmó que el país está preparado para recibir a quienes sean deportados. Señaló que, si se diera esa situación, México está trabajando en medidas para darles la bienvenida de manera adecuada. Asimismo, expresó la disposición del país para colaborar en la atención del fenómeno migratorio, destacando la importancia de que Estados Unidos mantenga políticas de migración regular, como las actuales bajo la administración de Joe Biden.

La mandataria también destacó los esfuerzos de México en apoyar a El Salvador, Honduras y Guatemala para abordar las causas que provocan la migración regional. Sin embargo, subrayó la necesidad de que el gobierno estadounidense elimine el bloqueo a Cuba y las sanciones a Venezuela, medidas que impactan negativamente a la población de esos países.

Ante la pregunta sobre si asistirá a la toma de posesión de Trump, Sheinbaum indicó que aún no se han enviado las invitaciones correspondientes. En resumen, México tiene una postura clara ante las declaraciones y posibles acciones del próximo gobierno de Estados Unidos, buscando proteger los intereses de su población y continuar trabajando en conjunto para abordar temas de migración y seguridad en la región.