Siete años después de la trágica muerte de Beatriz, una joven salvadoreña que luchó por su derecho a interrumpir un embarazo que ponía en riesgo su vida, su madre Delmy continúa exigiendo justicia y reparación para su familia. El caso, que ha llegado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, espera una resolución que podría sentar un importante precedente en la lucha por los derechos reproductivos de las mujeres en El Salvador.

La historia de Beatriz comenzó cuando, con un hijo de nueve meses, llegó al hospital con una crisis de salud. Los médicos descubrieron un nuevo embarazo inviable, que ponía en peligro la vida de la joven. A pesar de las recomendaciones médicas, el Estado salvadoreño le negó el derecho a interrumpir el embarazo en dos ocasiones, lo que finalmente resultó en complicaciones graves y su trágico fallecimiento.

Desde entonces, la madre de Beatriz ha continuado la lucha de su hija por la justicia y la reparación. Delmy espera que la resolución de la CoIDH sea justa y sirva como un precedente para evitar que otras mujeres pasen por la misma situación. Organizaciones civiles, como la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto en El Salvador, apoyan esta causa y denuncian la resistencia de grupos conservadores que se oponen a los derechos de las mujeres y las niñas.

A pesar de los obstáculos, la lucha por la justicia para Beatriz continúa. Su memoria sigue viva en la lucha por los derechos reproductivos en El Salvador y en la esperanza de que su caso contribuya a garantizar el respeto y la protección de los derechos de las mujeres en toda la región.