roducción y la demanda interna, debido a la moderación del consumo y la inversión. A pesar de la incertidumbre económica, se espera que la economía continúe creciendo de manera estable en los próximos años’, explicó la OCDE.

En cuanto a China, la Organización prevé que el crecimiento se mantendrá sólido en torno al 5.5 por ciento en 2025 y 2026, y se espera una ligera desaceleración en 2027 a 5.3 por ciento. ‘China seguirá siendo una de las principales locomotoras de la economía mundial, impulsada por su fuerte demanda interna y políticas de apoyo a la inversión’, señaló.

En Europa, la OCDE prevé un crecimiento moderado en los próximos años, con un aumento del PIB del 1.5 por ciento en 2025 y 1.4 por ciento en 2026. Se espera una ligera aceleración en 2027 a 1.6 por ciento, impulsada por una mayor demanda interna y externa. Sin embargo, la incertidumbre económica en la región sigue siendo un factor de riesgo.

En general, la OCDE destaca la importancia de mantener políticas fiscales y monetarias prudentes para apoyar el crecimiento económico en un entorno de creciente incertidumbre. ‘Es crucial seguir avanzando en reformas estructurales para fortalecer la resiliencia de las economías y promover un crecimiento sostenible e inclusivo’, concluyó el informe.