ano no haya respetado la soberanía de nuestro país y haya brindado asilo a alguien que ha participado activamente en intentos de desestabilización de nuestra democracia, declaró De Zela.
Por su parte, México ha defendido su decisión de ofrecer asilo a Chávez, argumentando que está brindando protección a una persona perseguida políticamente en su país de origen. Además, el gobierno mexicano ha reiterado su compromiso con el respeto a los derechos humanos y la protección de los derechos fundamentales de todas las personas.
La tensión entre Perú y México sigue en aumento, y parece que no hay señales de que vaya a disminuir en el corto plazo. Ambos países son miembros activos de la comunidad internacional y han expresado su disposición a seguir dialogando para resolver sus diferencias diplomáticas. Sin embargo, la situación actual sugiere que las relaciones entre los dos países seguirán siendo complicadas en el futuro cercano.
