Tras la trágica explosión de una pipa de gas en Iztapalapa que cobró la vida de 31 personas, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció un total de 12 medidas destinadas a regular la circulación de vehículos que transportan sustancias peligrosas en la Ciudad de México.

Una de las medidas más destacadas es el límite de velocidad de 30 kilómetros por hora para las pipas de gas, siendo este un factor determinante en la causa del incidente según la Fiscalía de la Ciudad de México. Asimismo, se prohibirá la circulación de vehículos con más de 40 mil litros de carga de materiales tóxicos, capacidad que tenía la pipa de la empresa Transportadora Silza involucrada en el accidente.

Además, se establecerá la instalación de radares móviles para controlar y sancionar cualquier exceso de velocidad por parte de este tipo de transportes, y los choferes de pipas de gas deberán tomar un curso de manejo de sustancias peligrosas para obtener la licencia de conducir tipo E12.

Otras restricciones incluyen la solicitud de un dictamen realizado por una unidad verificadora autorizada por la Secretaría de Energía para obtener el permiso de traslado de sustancias peligrosas, así como la presentación de un dictamen autorizado por la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) para los vehículos de traslado de sustancias tóxicas o peligrosas.

Adicionalmente, se publicarán términos de referencia específicos para la elaboración de programas internos de protección civil para la distribución de gas natural, gas LP e hidrocarburos, y se implementará una colaboración con la Secretaría de Energía y ASEA para llevar a cabo operativos conjuntos y verificar el cumplimiento de las normativas.

Por último, de acuerdo con el parte médico más reciente de la Secretaría de Salud de la CDMX, 13 personas continúan hospitalizadas a causa de la explosión, mientras que 40 más han sido dadas de alta. Las medidas anunciadas por Clara Brugada pretenden prevenir futuros incidentes de esta índole y garantizar la seguridad de la población de la capital.