La Secretaría de Hacienda y Crédito Público anunció la implementación de los llamados impuestos saludables en la Iniciativa Ley de Ingresos de la Federación para el próximo año, con el objetivo de recaudar aproximadamente 41 mil millones de pesos que serán totalmente destinados al presupuesto en Salud. En una conferencia de prensa, funcionarios de la dependencia aseguraron que estos recursos se verán reflejados en dicho presupuesto, sin embargo, no se detalló un método concreto para garantizar que efectivamente lleguen a un fondo de salud, tal como había anunciado la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo horas antes.

El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, y la subsecretaria de Egresos, Bertha Gómez Castro, explicaron que una de las medidas para obtener estos ingresos será acotar el beneficio fiscal que reciben los bancos por las aportaciones al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), con el fin de homologar dicha cuota con la de otras jurisdicciones, como los Estados Unidos, donde no son deducibles. Esta medida, según Antonio Martínez Dagnino, jefe del SAT, generará alrededor de 10 mil millones de pesos al año.

A pesar de estas declaraciones, la falta de un plan detallado para garantizar la trazabilidad de los recursos hacia el sector de Salud ha generado dudas entre la población y diversos sectores. Además, la sociedad civil ha pedido mayor transparencia en el manejo de estos fondos, así como una mayor claridad en cuanto a las acciones que se llevarán a cabo para mejorar los servicios de salud en el país.

Por el momento, se espera que esta propuesta de impuestos saludables sea discutida en el Congreso para su aprobación y posterior implementación en el próximo año. La importancia de destinar recursos al sector de la salud es indiscutible, sin embargo, la sociedad exige una mayor claridad y transparencia en el uso de estos fondos para garantizar que realmente se traduzcan en mejoras tangibles en el sistema de salud.