La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que en México el agua dejará de ser vista como mercancía, al presentar el Plan Nacional Hídrico que considera a este recurso un derecho y un bien de la nación. Con una inversión de 20 mil millones de pesos para 2025, el plan tiene como objetivo el ordenamiento de concesiones y la tecnificación de 200 mil hectáreas para aumentar la eficiencia en el riego agrícola y elevar la producción en un 51 por ciento.

Además, se prevé la creación de un plan maestro para el desarrollo de infraestructura de agua potable, el saneamiento de ríos y el desarrollo de 16 proyectos estratégicos durante el sexenio. Una de las primeras acciones será la firma del Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y la Sustentabilidad el próximo lunes 25 de noviembre, con la participación de diferentes sectores.

Industriales y concesionarios del campo se han comprometido a regresar a la nación 2 mil 500 millones de metros cúbicos de agua que tenían concesionada y no utilizan, lo que equivale al abasto de dos años y medio de la Ciudad de México. La intención es que esta agua se pueda disponer para beneficio de la población, ya que el agua le pertenece a la nación.

Por su parte, el director general de la Conagua, Efraín Morales López, detalló que para la implementación del Plan Nacional Hídrico se calcula una inversión de 20 mil millones de pesos para proyectos como presas, desaladoras, sistemas de presas y redes de distribución en distintas regiones del país.

Con estas acciones, el gobierno busca recuperar el agua como un bien de la nación y garantizar su acceso como un derecho humano fundamental, apostando por la sustentabilidad y la eficiencia en su manejo.