La inflación anual de México se desaceleró más de lo esperado en la primera quincena de julio, respaldando la posible decisión del Banco de México de realizar un nuevo recorte a la tasa de interés en su próxima reunión de agosto. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación anual se ubicó en 3.55 por ciento, por debajo de las estimaciones previas de 3.61 por ciento y también inferior a la lectura anterior de 4.13 por ciento.

La inflación subyacente, que excluye elementos volátiles como alimentos y combustibles, se mantuvo en un nivel de 4.25 por ciento, por debajo del 4.28 por ciento registrado a finales de junio. Cabe destacar que la meta de inflación del Banco de México es del 3 por ciento, con un rango de variación de / un punto porcentual.

En respuesta a estos datos, el Banxico realizó un nuevo recorte de 50 puntos base a la tasa de interés, dejándola en un nivel de 8 por ciento. La Junta de Gobierno del banco central no descarta futuras reducciones menores en el futuro, aunque el subgobernador Jonathan Heath votó a favor de mantener sin cambios la tasa.

En cuanto a las perspectivas económicas para México, Banxico redujo su estimación de crecimiento para 2025 de 0.6 a 0.1 por ciento en mayo. La gobernadora Victoria Rodríguez ha señalado que se espera un período de desaceleración, pero no necesariamente una recesión.
Muchos analistas han ajustado a la baja sus previsiones de crecimiento para México debido a la reducción del gasto público y la incertidumbre en torno a las políticas comerciales y arancelarias de Estados Unidos.

Se espera que la inflación converja a la meta establecida por Banxico en el tercer trimestre del próximo año. Los desafíos económicos actuales requieren de políticas financieras y monetarias cuidadosas para impulsar la economía mexicana en medio de un entorno internacional incierto.