La Secretaría de Hacienda ha anunciado la emisión de deuda en los mercados financieros internacionales por un monto estimado de hasta 10 mil millones de dólares a través de un fideicomiso, con el objetivo de fortalecer la posición financiera de Pemex. Los recursos obtenidos se destinarán a fortalecer la liquidez de la empresa y a cumplir con sus obligaciones de corto plazo.

Especialistas y calificadoras de riesgo han considerado este apoyo como un paso importante, aunque insuficiente para hacer frente a los abultados compromisos de vencimientos de corto plazo y deuda con proveedores que enfrenta la petrolera. De acuerdo con Roxana Muñoz, analista de Moodys Ratings, se estima que las necesidades de efectivo de Pemex ascienden a 17 mil millones de dólares, además de una deuda de 19 mil millones de dólares con proveedores.

La emisión de deuda por un monto entre 7 mil y 10 mil millones de dólares representa un primer paso para apoyar a la compañía, aunque no tendrá un impacto inmediato en la calificación de Moodys para Pemex. Se prevé que para el año 2026, la necesidad de efectivo de la petrolera aumente a 26 mil millones de dólares.

La estructura de la operación establece que no será el gobierno, sino el fideicomiso, el encargado de emitir el papel de deuda que financiará las operaciones de Pemex. Adriana Eraso, directora de riesgo corporativo de AL para Fitch Ratings, considera que la cantidad obtenida representará un alivio temporal y de corto plazo para Pemex, pero advierte que no solucionará por completo su problema de deuda, que asciende a alrededor de 130 mil millones de dólares.

Tras el anuncio, Fitch Ratings ha mejorado la perspectiva de calificación de Pemex de ‘B’ a ‘positiva’, lo que podría resultar en una mejora de niveles en el futuro. Sin embargo, los expertos coinciden en que la emisión de deuda es apenas el primer paso para enfrentar los desafíos financieros que enfrenta la petrolera mexicana.