Arabia Saudita, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Bahréin repudiaron el bombardeo iraní a la base estadounidense en Qatar. Horas antes del anuncio de Donald Trump sobre un cese el fuego entre Irán e Israel, el Consejo de Cooperación del Golfo calificó la acción de Teherán como una amenaza directa a la seguridad de todos los estados miembros.

Arabia Saudita condenó enérgicamente la agresión de Irán contra Qatar, considerándola una violación flagrante del derecho internacional y los principios de buena vecindad. Expresó su solidaridad y pleno apoyo a Doha, anunciando el despliegue de todos sus medios para respaldar a Qatar en las medidas que adopte.

Jordania también reprobó el embate iraní, expresando su solidaridad y apoyo a cualquier medida que tome para proteger su seguridad y soberanía. Llamó a Irán e Israel a regresar a la mesa de negociaciones para evitar una escalada de conflictos.

Emiratos Árabes Unidos condenó el ataque a la base aérea de Al Udeid en Qatar, considerándolo una violación de la soberanía y el espacio aéreo de la nación. Bahréin, Kuwait y la Autoridad Nacional Palestina se unieron a las críticas en aras de proteger la integridad del bloque árabe.

Estados Unidos, que tiene entre 40 mil y 50 mil efectivos desplegados en Medio Oriente en una red de bases temporales y permanentes, se encuentra en una posición estratégica en la región. Los países aliados han manifestado su preocupación ante la escalada de tensiones y han llamado a la diplomacia para resolver los conflictos en la región.

El conflicto entre Irán, Israel y las potencias regionales representa una amenaza para la estabilidad de Medio Oriente, y los llamados a la calma y el diálogo se multiplican en un contexto de incertidumbre y tensión.