metros de altura, en el suelo dan cuenta de la magnitud de la tala. El espacio donde se encontraban los árboles ahora está ocupado por maquinaria pesada y contenedores industriales. Se observa también la instalación de cámaras de seguridad en varios puntos estratégicos de la planta. Hasta el momento, las autoridades no han emitido ningún comunicado oficial respecto a la legalidad de esta planta ni sobre las acciones que se estarán tomando al respecto. Es importante recordar que la tala de árboles y la construcción de infraestructura ilegal no solo dañan el medio ambiente, sino que también pueden representar un peligro para la comunidad y un beneficio para grupos criminales dedicados al robo de combustible. Se espera que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto para garantizar la legalidad y seguridad de la zona.
