Daniel, un trabajador de puesto de tacos, ha vivido en carne propia la necesidad de recurrir a servicios médicos privados debido a la falta de afiliación a algún servicio de salud público. Después de dos décadas sin atención médica, tuvo que ahorrar para una operación de rodilla que finalmente pudo realizarse en un hospital privado. Afortunadamente, su recuperación fue rápida y logró volver al trabajo, siendo el principal sustento de su familia. Sin embargo, poco después, su hija, estudiante de medicina, tuvo una emergencia de apendicitis que tuvo que ser atendida rápidamente en una clínica privada, lo que significó otro gasto significativo.

El caso de Daniel no es único en México, durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador, se ha incrementado el número de cirugías realizadas en hospitales privados en un 33. En 2012 se llevaron a cabo 919 mil intervenciones quirúrgicas en centros privados, en 2018 esta cifra aumentó a 1 millón 78 intervenciones y para 2024 se registraron 1 millón 436 mil, según el Sexto Informe de Gobierno de AMLO.

Este aumento en la atención médica privada indica no solo un incremento en la oferta de servicios de primera atención, como Consultorios Adyacentes a Farmacias (CAF), sino también en la hospitalización de pacientes. Paradójicamente, a pesar del lema de primero los pobres de López Obrador, la atención médica pública ha disminuido durante su administración. Entre 2018 y 2024, el número de cirugías en el sistema público ha caído en un 6, lo que equivale a 200 intervenciones menos en comparación con 2018.

Estos datos resaltan la necesidad de mejorar el sistema de salud público en México, para que personas como Daniel no tengan que hacer sacrificios financieros para recibir atención médica de calidad. La brecha entre la atención pública y privada sigue siendo una realidad en el país, y es crucial que se tomen medidas para garantizar un acceso equitativo a servicios de salud para todos los ciudadanos.