hacerlo, podrían enfrentar sanciones. Con estos retos monumentales por delante, la nueva integración de la Suprema Corte de Justicia de la Nación deberá trabajar arduamente para resolver el rezago de más de mil casos pendientes en un lapso de seis meses.

La reforma judicial, que establece este plazo para resolver los casos del Máximo Tribunal del país, representa un desafío sin precedentes para los nuevos ministros, quienes tomarán protesta el 1 de septiembre de 2025. La Primera y la Segunda Sala del Máximo Tribunal, con un rezago actual de 509 y 111 asuntos respectivamente, ya no operarán y todos los casos serán resueltos por el pleno de la SCJN, que ahora cuenta con nueve ministros en lugar de los once anteriores.

Según información pública de la SCJN, el pleno de la Suprema Corte tiene un rezago de 628 casos, que se suman a los asuntos pendientes de las dos salas. En 2023, las salas y el pleno resolvieron un total de 4,299 asuntos, mientras que en 2024, la cifra descendió a 3,853 asuntos. Con la nueva configuración, se espera que el pleno de la SCJN resuelva todos los casos pendientes en un máximo de seis meses, según lo dispuesto por la reforma judicial.

Además, de los nuevos ministros electos, sólo tres de ellos cuentan con experiencia en el cargo, lo que representa un desafío adicional para el Máximo Tribunal. Aquellos que no logren resolver en el plazo establecido deberán justificar los motivos ante el Tribunal de Disciplina Judicial y podrían enfrentar sanciones si no cumplen con esta obligación.

En resumen, la Suprema Corte de Justicia de la Nación enfrenta retos monumentales con la integración de nuevos ministros, el rezago de más de mil casos pendientes y el plazo de seis meses para resolverlos. La eficiencia y la celeridad en la resolución de los asuntos serán clave para el funcionamiento y la credibilidad del Máximo Tribunal del país en los próximos años.