La presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha expresado su descontento con las declaraciones del embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, señalando que incurre en lo que ella denomina ‘disparidades’ declarativas. Sheinbaum afirmó que México es un país independiente y soberano, y que no habrá subordinación a ningún otro gobierno extranjero.
En la conferencia matutina conocida como la ‘mañanera del pueblo’, la presidenta destacó que aunque existe una coordinación con Estados Unidos en varios temas, como lo hizo su antecesor Andrés Manuel López Obrador con el presidente Joe Biden, esta relación se basa en la igualdad entre dos países independientes y soberanos. Aclaró que el contacto con el embajador señalado lo tiene el canciller Juan Ramón de la Fuente.
Sheinbaum hizo énfasis en la importancia de la coherencia en las declaraciones de los funcionarios diplomáticos, citando el caso de Salazar y sus opiniones cambiantes sobre la reforma al Poder Judicial en México. La mandataria subrayó que México comparte lazos familiares, culturales y comerciales con Estados Unidos, pero que la relación se basa en la coordinación y no en la subordinación.
La Cancillería emitió una nota diplomática en respuesta a los señalamientos del embajador Salazar, enfatizando que la autonomía y soberanía de México son principios fundamentales en su relación con otros países. Sheinbaum recordó el Diálogo Bicentenario entre los presidentes Biden y López Obrador, en el que se abordaron temas como el tráfico de drogas y armas, así como la seguridad.
Al ser cuestionada sobre si había tenido algún contacto con el embajador, la presidenta Sheinbaum señaló que el canciller era quien mantenía dicha comunicación. Enfatizó la importancia de la coherencia y la lógica en las declaraciones públicas, sosteniendo que México es un país libre y soberano que se coordina con otras naciones para abordar los problemas comunes.
