la entidad de Sinaloa, debido a la alta incidencia del crimen organizado en la región. Fue en ese contexto que Audomaro Martínez Zapata, en su posición de jefe de inteligencia, recomendó a Gerardo Mérida Sánchez como secretario de Seguridad en el estado.

Sin embargo, su gestión en Sinaloa no estuvo exenta de polémica. Se le acusó de falta de resultados en la disminución de la violencia y de posibles nexos con grupos criminales. A pesar de ello, Mérida Sánchez continuó en el cargo hasta el final del sexenio.

La relación entre Martínez Zapata y Mérida Sánchez ha sido cuestionada por algunos sectores, quienes ven en ella una muestra de la influencia de militares retirados en la toma de decisiones relacionadas con seguridad nacional. A pesar de las críticas, ambos continúan manteniendo una estrecha relación profesional y personal.

En conclusión, la carrera de Gerardo Mérida Sánchez ha estado marcada por su trayectoria en inteligencia militar y su participación en acciones para combatir al crimen organizado en diferentes estados. Su nombramiento como secretario de Seguridad en Sinaloa fue resultado de la recomendación de Audomaro Martínez Zapata, quien ha sido señalado de tener influencia en la designación de altos mandos en materia de seguridad.