ar las órdenes de deportación, han llevado a cabo detenciones en hogares, lugares de trabajo y escuelas, generando un clima de miedo y desconfianza entre la comunidad migrante. En este contexto, Guillén López destaca la necesidad de que México y otros países de la región trabajen de manera coordinada para proteger los derechos de sus ciudadanos en Estados Unidos, así como para brindar asesoría legal y apoyo psicológico a las familias afectadas por las políticas migratorias restrictivas. Hasta ahora, añade, la respuesta del gobierno mexicano ha sido insuficiente, limitándose a condenar las acciones de Estados Unidos sin tomar medidas concretas para proteger a sus connacionales. Es urgente que se establezcan mecanismos de cooperación bilateral que garanticen la seguridad y el respeto a los derechos humanos de los migrantes mexicanos en Estados Unidos, así como estrategias de retorno digno para aquellos que decidan regresar a su país de origen, concluye.