Rodríguez enfatizó que Cuba siempre ha estado abierta al diálogo con Estados Unidos, pero subrayó la importancia de que este se lleve a cabo de manera respetuosa y sin interferencias en los asuntos internos de la isla. Asimismo, destacó la importancia del respeto mutuo y la igualdad soberana en las relaciones entre ambos países.

El ministro de Relaciones Exteriores también expresó su apoyo a la resolución de conflictos a través del diálogo y la negociación, en lugar de la imposición de sanciones unilaterales o acciones unilaterales. Por último, reiteró el compromiso de Cuba con la paz, la estabilidad y la cooperación en la región, y manifestó su disposición a seguir trabajando con Estados Unidos y otros países para lograr estos objetivos comunes.

En conclusión, Cuba está abierta a un diálogo constructivo y respetuoso con Estados Unidos, pero reafirma su posición de no permitir interferencias en sus asuntos internos. La diplomacia y la negociación son los caminos para resolver conflictos y avanzar hacia un futuro de paz y cooperación en la región.