se podrían suspender los avances en las relaciones bilaterales si DíazCanel no renuncia. La Casa Blanca considera que la salida del mandatario cubano sería un gran avance en las negociaciones y abriría la puerta a un futuro acuerdo entre ambos países.

Por su parte, el gobierno cubano ha rechazado las amenazas de Trump y ha afirmado que seguirá defendiendo su soberanía e independencia. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, declaró que las declaraciones del presidente estadounidense son una muestra de su actitud imperialista y hostil hacia la isla.

Mientras tanto, la comunidad internacional ha expresado su preocupación por las tensiones entre Estados Unidos y Cuba, y ha instado a ambas partes a buscar soluciones pacíficas y diplomáticas para resolver sus diferencias. Se espera que las negociaciones entre los dos países continúen en un ambiente de diálogo y respeto mutuo.