izar intercambios de información y facilitar la identificación de responsables en casos de tráfico ilícito.
Además, la Corte Interamericana destacó la importancia de prevenir y sancionar prácticas negligentes o intencionales por parte de empresas privadas que puedan contribuir al tráfico ilegal de armas. En este sentido, señaló que los estados deben establecer mecanismos de supervisión y control efectivos para evitar la complicidad de estas empresas en actividades ilícitas.
Por último, el tribunal subrayó que la lucha contra el tráfico ilícito de armas es una responsabilidad compartida entre los estados, por lo que la cooperación internacional en este ámbito es crucial para abordar de manera efectiva este problema. En este sentido, instó a los países a fortalecer los mecanismos de cooperación regional e internacional para combatir el tráfico ilegal de armas y proteger los derechos humanos de las personas afectadas por esta problemática.
