250 mil dólares en sobornos a policías federales, 150 mil dólares en inversión para el tráfico de drogas en Estados Unidos, 100 mil dólares para el pago de sicarios y 50 mil dólares para la compra de armas de fuego. Además, se mencionan pagos de hasta 500 mil pesos por la liberación de detenidos, así como montos destinados a la compra de propiedades y vehículos de lujo.

Estos registros contables son una muestra del poder económico y de la organización del CJNG, que ha logrado posicionarse como uno de los cárteles más poderosos en México y en otros países de América Latina. A pesar de los constantes operativos de las autoridades para desmantelar la estructura del cártel, éste sigue operando de manera efectiva y generando grandes ganancias a través del tráfico de drogas, la extorsión, el secuestro y otros delitos.

Las narconóminas son solo una pequeña parte de la compleja red criminal del CJNG, que se ha convertido en un gran desafío para las autoridades mexicanas y para la seguridad en la región. Es necesario seguir combatiendo de manera eficaz a este cártel y a otros grupos delictivos para garantizar la paz y la seguridad de la población.