nen en Viena para intentar revivir el acuerdo nuclear de 2015. La decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos marca un importante revés para la agenda comercial y diplomática de Donald Trump, quien utilizó los aranceles como una herramienta de presión en sus negociaciones con otros países. Este fallo también destaca la importancia del poder legislativo en la toma de decisiones sobre política arancelaria, y el presidente ahora tendrá que buscar otras formas de avanzar en su agenda económica.
