base a una acusación tan vaga y sin pruebas concretas en mi contra. Esto es una clara muestra de la persecución política en mi contra.

La defensa de Duarte intentó desacreditar los testimonios presentados por la Fiscalía, argumentando que no había pruebas sólidas que respaldaran las acusaciones en su contra. Sin embargo, el juez consideró que existían elementos suficientes para vincularlo a proceso por el delito de peculado.

Tras la decisión del juez, Duarte permanecerá en prisión preventiva en el Reclusorio Norte mientras se lleva a cabo el proceso en su contra. Su defensa anunció que apelará la decisión del juez e insistirá en su inocencia.

Este nuevo capítulo judicial en la vida de Javier Duarte pone en evidencia la compleja situación política y judicial que enfrenta. Mientras sus seguidores lo consideran un preso político, sus detractores celebran cada avance en su enjuiciamiento por corrupción. La conclusión de este caso será, sin duda, una de las más esperadas en el ámbito judicial mexicano.