manera voluntaria, con el objetivo de liberar áreas para proyectos de desarrollo social y ambientalmente sustentables.

La decisión del gobierno de Sheinbaum ha generado opiniones divididas. Por un lado, algunos sectores ven positiva la medida como una forma de proteger el medio ambiente y evitar la explotación indiscriminada de recursos naturales. Por otro lado, hay quienes critican la decisión, argumentando que podría afectar la economía y la generación de empleos en el sector minero.

En cualquier caso, la recuperación de estas concesiones mineras marca un hito en la política ambiental del gobierno mexicano y refleja un compromiso con la protección de las áreas naturales protegidas y el uso sustentable de los recursos naturales del país.