sé Alfredo, alias El Fresa, se le señalaba como líder de La Nueva Familia Michoacana, con actividades criminales en Tepalcatepec y Los Reyes, Michoacán. Por su parte, Johnny, alias El Pez, era identificado como responsable de operaciones de narcotráfico y extorsión en la misma región.

Ambos hermanos también fueron designados como terroristas por el gobierno de Estados Unidos en 2025, con recompensas de 5 millones de dólares cada uno por información que llevara a su captura. Los archivos de la Sedena detallan que los Hurtado Olascoaga tienen un historial delictivo extenso, con actividades relacionadas con el tráfico de drogas, armas y lavado de dinero.

Además de la vigilancia y seguimiento de estos tres líderes criminales por parte de la Sedena, los correos filtrados por Guacamaya revelan también la colaboración con agencias de inteligencia extranjeras, especialmente de Estados Unidos, en operativos conjuntos para detener a estos objetivos de alto valor.

A pesar de los esfuerzos de la Sedena y de la presión internacional, la captura de El Abuelo y los hermanos Hurtado Olascoaga sigue pendiente, lo que pone en evidencia los desafíos que enfrenta el gobierno mexicano en la lucha contra el crimen organizado y la impunidad.