El presidente Trump ha defendido a los agentes del ICE involucrados en el tiroteo, alegando que estaban simplemente haciendo su trabajo y que Pretti no estaba cooperando con las autoridades. Sin embargo, críticos han señalado que el uso de la fuerza letal no debería ser la primera opción en situaciones como esta.
Las protestas en Mineápolis y en todo el país continúan exigiendo justicia para Alex Pretti y pedir una reforma en las prácticas de los agentes de migración. La suspensión de los agentes responsables de su muerte es un primer paso, pero se espera que se realice una investigación exhaustiva para determinar si hubo algún tipo de negligencia o abuso de poder en este incidente.
